tu ojo



Para que no me sueñes 
Dejo que tu ojo me atraviese… 
Entonces tu mirada 
Deshace cortezas 
Desenreda hiedras 
Descubre laberintos 
Y me dejo recorrer… 
Te permito el desembarco 
En mis orillas… 
Esta soy yo 
Con duende 
Con palabras 
Con mirada 
Esta soy yo 
Con tanto por sanar como por vivir 
Con tanta vulnerable manía de seguir creciendo 
Con tanto para mostrarte 
Con tanto miedo 
Con tanto fuego 
Con tanta risa 
Con tanto por decirte 
Esta soy yo 
Con vulva dorada y ojos de sirena 
Con uñas y lengua 
Con dulces placeres aprendidos 
Con ganas y desganos 
Con suspiros jadeos y llantos 
Con tanto por sanar… una y otra vez 
Con tanto por soltar 
Con tanto para dar 
Con tanto por pedir 
Esta soy yo 
Contradictoria vulnerable empecinada 
Tentada por la lejanía a cada paso 
Crisálida de mieles 
Niña en cuerpo de mujer 
Alma en cuerpo de niña 
Solitaria niña que no quiere buscarte 
Esta soy yo 
Sin máscara sin filtros sin radares 
Huelo a un lejano momento 
Huelo a una playa que nunca fue nuestra 
Huelo a un adiós, a un buen día 
Huelo a las flores y los dedos mojados por la lluvia 
Huelo a vos y a tu perfume adivinado 
Huelo a lo que es nuestro 
Huelo a jazmines y luciérnagas 
Huelo a polvo viento ruinas 
Huelo a mí… 
Esta que soy 
Esta que seré sin vos hasta el encuentro 
Y como no sé de ocultamientos ni de huidas 
Se me escapa mostrarte hasta lo que no quiero 
Lo que aborrezco lo que ignoro lo que se fue… 
Se me escapan estas palabras una vez más 
Para que me veas así 
Esta que soy 
Sin vueltas ni ademanes 
Con voz y caricia 
Rubia revolucionaria de tus primaveras 
Huracán deseado y presentido 
Mujer que va 
Para naufragar una vez más 
en la tormenta de tu ojo,
en el mar con estrellas de tu mirada.

©Germana Martin

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